LA SAGRADA NUMEROLOGIA LAICA
Se trata de una serie de tecnócratas. especialistas de la macroeconomía,que en gran medida, han
Ellos juegan con abstractas fórmulas numéricas, elaboradas en algún casino-oficina inubicable, sobre
Es como un ritual esotérico, como la Gran Apuesta del siglo, que surge, como ave fénix,de las cenizas
Entonces, han entrado a escena, en un ritual de purificación, los números y las cantidades,
Los ciudadanos somos clonados como cifras indescifrables. Nuestra palabra ya no vale, sólo somos
Sólo habría que preguntar, a esos nuevos profetas intocables de la numerología ¿Qué sucede cuando
En todo caso, deseo con toda sinceridad, y abrigo cierta esperanza, que esos tecnócratas,los magos
Sugiero que no se ilusionen, vuestras excelentísimas mercedes, en encontrar una respuesta al
JUAN DE ALTHAUS GUARDERAS
Parece ser que, en los albores del siglo XXI, en el tiempo de la llamada postmodernidad globalizada,
en diferentes lugares del planeta, hemos caído bajo la hegemonía de una suerte de casta sacerdotal,
con investidura laica, que venera nuevos dioses míticos.
colocado en algún altar supremo, en el panteón de la objetividad y la eficiencia, a esas grafías que
conocemos como los números, con los cuales se balancean entre la unidad y la magnitud, como únicas
realidades.
la pantalla luminosa de una computadora de alta velocidad,con todas las redes de software imaginables.
de los desvalorizados discursos ideológico-políticos, disque salvadores de la humanidad.
"sin contaminación". Ahora son los números para los números y por los numerólogos. Se comienza con
números, se camina por ellos, y se termina en otros
números. Números van, números vienen. Números
enteros, reales, diferenciales, integrales, de todos los tipops. Una danza orgiástica de números,
acompañda con la orquesta carnavalesca de otros números. Se beben números, se comen números, se
tramitan números, se negocian números. Los números se gozan hasta el hartazgo. La contabilidad
convertida en un fín en sí.
un número más o menos. Vivan los números! Mueran las palabras! Parecería ser, el grito de guerra
de esta inmaculada masonería contable.
ustedes, después de cuadrar el balance o el presupuesto, se dan cuenta que cometieron un
"error de cálculo", cuando las personas en la sociedad, convertidos en zombies, ya han terminado
en la estadística abrumadora de los números negativos? ¿Cúal sería la causa de su equivoco?
¿De dónde provino? ¿Por qué fallaron?
de la numerología, cuando bajen desde lo alto del templo virtual contemporáneo de los sacrificios
humanos, y se posen sobre su gran obra real: Un siniestro cementerio de tumbas sin nombres,
pero numeradas; espero, digo, tengan la oportunidad de encontrar a un interlocutor en las
inmediaciones desérticas, siquiera al mudo y desconocido enterrador número uno para poder hablarle
sobre sus pesares, en medio de la oscuridad de la noche tenebrosa y de un viento congelado que cala
hasta los huesos.
"error de cálculo", simplemente, con otro cálculo numérico. Pero, por lo menos, al final de
su parlamento íntimo con el mudo enterrador, logren pasar a ser sujetos diferentes.
Miembro del Grupo de Estudios Sicoanálisis y Cultura.
jalthaus@gye.satnet.net